La cebada es el arte de preparar y servir el mate. Con unos pocos cuidados logras una infusión más sabrosa, que dura más y no se lava rápido.
Paso a paso
- Elige una buena yerba. Define gran parte del sabor, el aroma y la textura. Busca una mezcla equilibrada de hoja, polvo y palo. Revisa nuestra colección de yerba mate.
- Llena el mate hasta unos tres cuartos. Deja espacio para formar la pendiente y cebar con comodidad.
- Agita la yerba. Cubre la boca con la palma, inclina el mate y sacúdelo suavemente para que el polvo suba y la mezcla quede pareja.
- Forma una pendiente. Deja el mate inclinado para que la yerba quede de un lado y se forme un hueco en el otro.
- Humedece con agua fría o tibia. Vierte un poco en el hueco y espera a que la yerba la absorba. Así se hincha de a poco y se protege de la temperatura del agua caliente.
- Coloca la bombilla. Tapa la boquilla con el pulgar, introdúcela en el hueco húmedo hasta el fondo y no la muevas más para evitar que se tape.
- Ceba con agua caliente, no hirviendo. La temperatura ideal es de 70 °C a 80 °C. Vierte el agua junto a la bombilla, sin mojar toda la yerba, y deja la parte superior seca.
Consejos para que el mate dure más
- No uses agua hirviendo: amarga la yerba y la lava más rápido.
- Usa agua limpia y sin sabor a cloro; si puedes, fíltrala.
- No revuelvas con la bombilla ni la muevas una vez armado el mate.
- Un termo que conserve bien la temperatura, como los de nuestra línea Stanley, ayuda a mantener el agua en el rango ideal.
Antes de empezar: cura tu mate nuevo
Los mates de calabaza y de madera necesitan un curado antes del primer uso. Este paso sella los poros y evita que se mezclen sabores o aparezcan hongos. En general se llena el mate con yerba ya usada y húmeda, se agrega agua caliente y se deja reposar entre 12 y 24 horas; el proceso se repite dos o tres veces. Sigue siempre las indicaciones de cuidado de tu modelo. Conoce nuestros mates artesanales.